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Los seres humanos atravesamos por distintas etapas en nuestra vida que nos hacen crecer, nos enseñan y en gran parte conforman nuestras características individuales; las situaciones agradables y desagradables pueden generar en nosotros un impacto en la forma como asumimos el mundo, como vemos a los demás e incluso como nos vemos a nosotros mismos. Al encontrarnos con un escenario de conflicto o al enfrentar un contexto difícil podemos asumir diferentes actitudes que dependen de la forma como nos sentimos

y lo que pensamos  de la situación, vemos entonces que intervienen dos procesos: emocional y cognitivo, los cuales a su vez influyen en nuestro comportamiento. Desde la crianza, hemos sido enseñados a evitar los problemas, ya que nos causan dolor, tristeza, miedo o ira, emociones negativas que todos queremos evadir, sin embargonadie nos enseña que dichas emociones son funcionales, es decir, que en algún momento de nuestra historia tuvieron una función real y nos permitieron adaptarnos y sobrevivir al contexto en el que nos encontrábamos; por lo anterior, ha surgido un interés por dar valor e importancia a esos momentos en donde nos sentimos devastados, fracasados o en donde creemos que todo está en nuestra contra.

La psicología positiva ha hecho esfuerzos por centrarse y reconocer la importancia de dichas situaciones y extrapolarlas a un plano positivo, por lo cual hoy en día está en auge el término de RESILIENCIA, una palabra poco común que hace referencia a la capacidad que tienen los seres humanos de sobreponerse a esas situaciones de adversidad, dolor y sufrimiento, esas cosas que vemos confusas y hasta damos características o adjetivos calificativos, como: “situaciones oscuras, negras o incluso malas” y las cuales algunas personas pueden superar con mayor facilidad que otras.

En los niños, podemos ver que aumentar la capacidad de resiliencia puede llegar a resultar muy provechoso, ya que les permitiría tener una visión positiva de las diferentes situaciones que están atravesando y poder superarlas con mayor facilidad. Al respecto en la literatura encontramos que autores como Uriarte (2006), mencionan que algunas de las situaciones que podrían generar dificultades en la infancia son duelo, abandono, bullying, fracaso escolar o incluso situaciones que no son extremas, pero que suponen un reto para el niño. 

Por esto como responsables del adecuado crecimiento y aprendizaje del niño, debemos tener en cuenta que no solo debemos centrarnos en los aspectos cognitivos o aprendizajes teóricos, sino que debemos promover y fortalecer la capacidad para que los niños afronten de manera apropiada las circunstancias de 

los diferentes escenarios en los que se desenvuelven, para que de esta manera se pueda generar un aprendizaje integral; sin embargo, la capacidad de resiliencia no asegura que el niño no va a experimentar emociones negativas derivadas de las situaciones adversas, por el contrario, va a darle herramientas para que él por sus propios medios pueda reponerse ante ellas e incluso logre obtener algo positivo de estas situaciones, convirtiéndose en un factor protector a la hora de atravesarlas.

Para lograr lo anterior debemos tener en cuenta que aunque queramos proteger a los niños ante este tipo de situaciones, es necesario permitirles que asuman pequeños retos y que tengan el control de su vida, un ejemplo de lo anterior son sus deberes escolares, sus deberes en la casa (alistar sus cuadernos, su ropa, tender su cama, sacar a su mascota); así mismo, es importante darle al niño la capacidad para que acepte el cambio de las diversas situaciones que vive (cambio de ciudad, colegio, separaciones o duelos) por esto es necesario enfrentarlo a ambientes nuevos, relacionarlo con personas nuevas y  romper las costumbres de vez en cuando, por ejemplo: viajar de manera inesperada o promover espacios para que conozca nuevos amigos;  finalmente una buena estrategia es promover el compromiso en él, enseñarle que puede actuar para cambiar la situación que vive, siendo comprometido consigo mismo, con los demás y con el mundo que lo rodea, lo anterior se relaciona con la disciplina y la perseverancia, por eso motivarlo para que continúe con algunas actividades del día a día y hacer hincapié a que no puede rendirse ante las dificultades que se le presenten y así mismo es necesario ser firmes con ellos a hora de enfrentar consecuencias por sus acciones. (Universidad de España [UNED], 2013).

Referencias:

Uriarte, J. (2006). Construir la resiliencia en la escuela. Revista de psicodidactica. 11(1). 7-23. Recuperado de http://sistemas2.dti.uaem.mx/evadocente/programa2/NUTRI10_15/documentos/Resiliencia%20educativa.pdf

Universidad de España (UNED). (03 de mayo de 2013). Resiliencia: Conceptos de Psicología Positiva. [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=E_LnRk4wYco

 

Por:

Jully Muñoz Quintero

Psicóloga

Tips para actuar frente a los cambios

 

 

“Todo lo que amamos nos lo pueden arrebatar, lo que no nos pueden arrebatar es nuestro poder de elegir qué actitud asumir ante estos acontecimientos”

Víctor Frankl (1982)

La pérdida o el duelo, a grandes rasgos consiste en dejar de tener algo que se tenía y cuando estas pérdidas trascienden a un plano emocional, la experiencia de la situación es única e intransferible, un ejemplo de lo anterior son los traslados de ciudad, separaciones, muerte de un familiar cercano, aislamiento social, rechazo, y demás situaciones que requieran una adaptación a una nuevos contextos.

En concordancia con lo anterior, vemos que el niño puede atravesar por diversos momentos, sin embargo de acuerdo con Santamaría (2012), las perdidas más significativas en la infancia son los duelos afectivos y los duelos sociales; los primeros, son aquellos en los cuales ocurre un distanciamiento o perdida de alguna persona importante, un ejemplo claro, es la separación de los padres, ya que el niño puede llegar a sentirse culpable, desprotegido y rechazado o la muerte de alguna persona cercana, y los segundos, se refieren a aquellos casos donde el niño se siente excluido o rechazado por parte de sus pares.

Para los niños, estas situaciones son difíciles de afrontar, porque en su mayoría, no entienden lo que está sucediendo, se sienten confundidos y no saben que pensar, hacer o sentir, respecto al evento en el cual resultan inmiscuidos, lo anterior es apenas normal, ya que en muchos casos la información que poseen no es suficiente y posiblemente el adulto no maneja un canal de comunicación claro, debido a que se tiene la creencia que el niño no va a comprender lo sucedido, que se va a sentir muy afectado por el escenario vivenciado o tal como menciona la Fundación Mario Losantos del Campo FMLC, porque los adultos sentimos la necesidad de proteger a los niños del dolor y sufrimiento que supone una pérdida.

En ambos tipos de duelo existen factores que pueden producir que los sentimientos negativos se exacerben y prolonguen, causando un duelo complicado, los factores asociados son: perdidas traumáticas, muertes tempranas, características personales adversas, sobrecarga de duelos (experimentación de duelos simultáneos) o miedo (Santamaría, 2012), lo anterior, genera dificultades en la forma como se asumen las perdidas, ahora bien, en los niños es más complejo, debido a que dependiendo de su edad, su pensamiento se caracteriza por ser 

concreto y tangible, por lo cual conceptoscomo muerte o separación son muy abstractos.En este sentido, las personas que acompañan la situación juegan roles fundamentales y son ellos quienes tienen la responsabilidad de transmitir la información de manera adecuada, empoderando a los niños para hacer posible que la cadena de sucesos experimentados se maneje de la manera apropiada.

Lo primero que tenemos que saber es que en ambos casos debemos responsabilizarnos de la situación y tomar control de ella, sin desconocer lo que sentimos y pensamos, pero teniendo en cuenta que tenemos a cargo a un niño, que dependiendo de su edad puede o no, tener sus procesos de pensamiento desarrollados y madurez emocional suficiente para enfrentar las situaciones dolorosas de su contexto, es decir que para cada edad y etapa del desarrollo, el niño asume comportamientos diferentes, frente al duelo.

Teniendo en cuenta lo anterior, me permito retomar a la Fundación Mario Losantos del Campo, quien en su guía titulada EXPLÍCAME QUÉ HA PASADO responde a la pregunta acerca de ¿Cómo podemos hablar de la muerte con nuestros hijos? Y refieren:

“Con mucho cariño, con muchísimo amor, pasando todo el tiempo del mundo juntos

Hablando con delicadeza, sin atragantamientos, sin mentiras

Con respeto a su mundo emocional, sabiendo esperar, escuchando mucho

Con mimo, con caricias, sin temor

SIEMPRE con disposición a la VERDAD” p.1

Siendo osada en mis afirmaciones, considero que la respuesta anterior, constituye la clave para afrontar no solo la muerte, sino las situaciones de pérdida que invaden al niño, sin embargo en algunas ocasiones, aunque tratemos de abordar las cosas de la mejor forma nos podemos quedar sin herramientas, por esto, a continuación encontraras algunos tips que te darán estrategias para abordar estas situaciones.

Referencias:

Santamaría C. (2012). Claves para ayudar al niño a afrontar pérdidas. En AEP ap ed. Curso de Actualización Pediatría 2012. Madrid: Exlibris Ediciones; p. 327- 34.

Fundación Mario Losantos del Campo (FMLC). Explícame que ha pasado. Guía para ayudar a los adultos a hablar de la muerte y el duelo con los niños. Recuperado de http://docentia.webnode.es/news/recursos-sobre-la-muerte-y-el-proceso-de-duelo/.

Por:

Jully V. Muñoz

Psicóloga

Tips para manejar duelos

 

No es un secreto para nosotros que hoy en día, los diferentes dispositivos electrónicos se encuentran en pleno desarrollo y que se han convertido en un acompañante permanente de la población a nivel mundial, así mismo se ha generado una trasformación social y cultural, en consecuencia se produjo un cambio a gran escala en las dinámicas de nuestras familias; un ejemplo común de esto, es la forma como compartimos con nuestros familiares.

Hoy en día nos sentamos en la mesa y desde la persona mayor hasta el más pequeño cuenta con un Smartphone o un medio electrónico que puede influir en nuestra comunicación (bloquearla o potenciarla).

Dicho lo anterior, es evidente que la tecnología ha permeado en las familias y los niños se han interesado y acercado a este mundo; observamos con inquietud, el interés y la expectativa de los pequeños cuando entran en contacto con estos medios e incluso vemos que los manipulan a la perfección, sin embargo, percibimos con desconfianza la relación que se genera entre los niños y los dispositivos, por lo cual nos planteamos diferentes incógnitas al respecto.

Referente a la preocupación del uso de tecnología en los niños, diferentes expertos manifiestan sus posturas tanto a favor como en contra, por ejemplo, autores como Lepicnik & Samec (2013), afirman que la conexión con la tecnología nos permite tener un mayor acceso a la información y facilitarnos los procesos de comunicación y desarrollan las competencias individuales y la capacidad de aprendizaje, por su parte Punie (2007) y la European Comission, (2001 citados por Lepicnik & Samec, 2013), manifiestan que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) desarrollan las competencias digitales en los niños, las cuales establecen una parte primordial del aprendizaje permanente y contribuyen a potencializar las habilidades del individuo, generando una vida de éxito, ¿Impactado? Yo también me sorprendí al principio al hallar estas investigaciones, sin embargo aún hay más.

Autores como Papert (1997 citado por Santos & Osorio, 2008), manifiestan que la afinidad entre los niños y los aparatos electrónicos se da de manera natural y que los niños saben que pertenecen a esta nueva era, es decir desde el nacimiento tienen incrustado consigo el chip de la tecnología;  y no solo eso, Haugland (2000 citado por Santos & Osorio, 2008) menciona que las computadoras resultan ser una valiosa herramienta para el aprendizaje de la primera infancia y es necesario darles el espacio a los niños para explorar y experimentar.

En contraparte existen posturas que sostienen que el uso incrementado de las TIC pueden generar diferentes conductas problema en los niños, relacionadas con conductas adictivas, comportamientos depresivos, ansiosos u hostiles, e incluso en estudios no concluyentes se ha encontrado una relación con el TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad) resultando ser el uso incrementado de dispositivos electrónicos una predisposición significativa (Salgero, 2009; Gentile, Lieru, Dfunf & Khoo, 2011; Weinsten & Weizman, 2012 citados por Paniagua, 2013). Paniagua no es el único que realiza una recopilación de las consecuencias negativas del uso incrementado de las tecnologías, Stechina (2013) manifiesta que hoy en día han surgido patologías de exceso, referidas al uso y consumo exacerbado de dispositivos como celulares, computadoras o tabletas las cuales pueden generar conflicto, manifestado en una forma de retrasar sus responsabilidades, aplicando la ley del mínimo esfuerzo y negándose a realizar sus deberes ¿te suena familiar? ¿tu hijo o hija se comporta de esta manera? En realidad no es el único, en esta investigación, se ha mencionado un punto importante que los padres enfrentan en su vida diaria, la negación de sus hijos por realizar sus obligaciones, debido a la falta de regulación en sus actividades virtuales, sin embargo, pensemos en aquellos niños con desajustes comportamentales severos, tales como la dificultad en el control de impulsos e hiperactividad. De acuerdo con Stechina (2013)  el uso prolongado de la tecnología puede generar, en estos niños angustia  e inhibición en el establecimiento de relaciones y vínculos con sus pares.

De lo anterior, puede que te surjan varias preguntas ¿Es bueno o es malo permitir que los niños tengan interacción con dispositivos electrónicos? Porque si bien, ya sé cuál es la opinión de los expertos acerca de este tema, no sé qué decisión tomar al respecto…además si mi hijo tiene características compatibles con hiperactividad, problemas en la atención y la memoria ¿no puedo dejar que por ningún motivo que tenga contacto con estos dispositivos? 

Esto resulta ser imposible ya que para esto, sería necesario aislar a mi hijo de un mundo cada vez más involucrado en el desarrollo de nuevas tecnologías que promueven el consumo de dispositivos electrónicos y… ¿Qué hago para disminuir los efectos negativos de las TIC y potenciar los beneficios de los mismo? Bueno, en primer lugar recordemos que el uso de los dispositivos electrónicos no es malo per se, lo inadecuado es utilizar dichos dispositivos en exceso, sin el control y la supervisión de un adulto responsable y en este factor es importante tener siempre presente que cada uno de nosotros como padres somos el modelo a seguir de nuestros hijos y que nuestras acciones cotidianas, serán las que van a influenciar en mayor medida a nuestros hijos, por lo tanto también es preciso que nosotros demos un uso medido y adecuado de las tecnologías… ¿conoces las prácticas de control parental y recomendaciones para evitar el uso inadecuado de la tecnología? Si no las conoces, no te preocupes, el objetivo de este artículo es justamente ese, brindarte información necesaria para hacer frente a las complicaciones que pueda generar la tecnología y  potencializar los beneficios de la misma.

7 Tips para hacer frente al uso responsable de la tecnología:

 
Por : Jully V. Muñoz Quintero - Psicóloga
 
Referencias:
Lepicnik, J., & Samec, P. (2013). Uso de tecnologías en el entorno familiar en niños de cuatro años de Eslovenia. Comunicar, 40, 119- 126. DOI: http://dx.doi.org/10.3916/C40-2013-03-02
Santos, M., & Osorio, A. (2008). Las TIC en la primera infancia: valorización e integración en la educación inicial. Revista Iberoamericana de Educación,  46 (9), 1-12.

 

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